Lost in translation

Seguimos recuperando críticas, esta vez de una de mis películas favoritas:

Su grandeza está en los pequeños matices (9).
Pocas veces una película consigue transmitir tanto con una historia tan sencilla, casi minimalista, pero que esconde una infinidad de matices y posee una atmosfera que baila entre la nostalgia y la esperanza que la hacen completamente cautivadora.

Pocas películas han conseguido nunca describir de una forma tan acurada y a la vez transmitir de una forma tan directa los sentimientos de dos personas moviéndose por un sitio que les resulta extraño, desubicadas, en un momento de sus vidas donde todos sus valores parecen tambalearse y de esta situación de confusión y cierta nostalgia nazca una historia de amor imposible, pero que en manos de Sofía resulta totalmente creíble y cercana.

Una película que baila entre la comedia y el drama, que consigue hacerte sonreír mientras eres consciente de que el final no será feliz al uso, una película cuya grandeza está en los pequeños detalles, juegos de miradas, complicidad entre los actores, el papel de un enclave como Tokio en la propia personalidad de la película... que dan como resultado una película cautivadora e irónicamente optimista.

Su único defecto es que si no eres capaz de dejarte atrapar por su brillante atmosfera y sentir empatía por la pareja protagonista, algo relativamente sencillo ya que tanto Bill Murray como Scarlett bordan sus papeles, la película puede resultarte lenta y aburrida e incluso llegar a tener la sensación de que no te están contando nada, pero repito, ésta es una película cuya grandeza radica en pequeños matices, la historia que te cuentan es sólo una excusa para plantearnos a dos personajes en un lugar extraño, en un momento de desorientación de su vida cuyo encuentro les ayuda a reubicar todo su mundo y a poner las cosas en su sitio, y todo eso lo consigue de un modo cercano, ameno y cautivador, pero para eso debes entrar en el juego que te propone Coppola.

Bar Codes (2/3): Silence Code

Segunda pieza de nuestra minicolección halftone inspirada en los códigos de barras:

"Silence Code"

De amantes

He aquí el relato ganador del XX Concurso de relatos del foro Bubok. De amantes, escrito por Diego Castro Sánchez, también conocido en el foro como Pelagio.


DE AMANTES

Si alguien en la ciudad de Roma
ignora el arte de amar, lea mis páginas, y ame instruido por mis versos.

Publio Ovidio (El arte de amar)

Cuando mis pies pisaron por primera vez el magnífico escenario del anfiteatro, mi preceptor, Arelio Fusco afirmó:

-Roma, la puta que te hará llegar al clímax para después abandonarte hecho jirones a orillas del Tiber. No lo olvides nunca Ovidio: jamás ames a una ramera.
Yo era joven, y por ende inexperto en cualquier cosa que no fuera seguir a pies juntillas a mi maestro; Sulmona quedaba lejos, y había tanta belleza por abarcar que apenas si tenía tiempo de respirar.

Habíamos huido de la intransigencia de mi padre, el cual deseaba hacer de mí un hombre de provecho, en contra de mi deseo de convertirme en poeta; con nuestras actuaciones a lo largo del camino conseguimos ahorrar lo suficiente para arrendar un cubiculum maloliente, en una de las muchas insulae que jalonaban el discurrir del Tiber. En aquellos días empecé a escribir; aprovechaba las horas nocturnas, cuando el bueno de Arelio Fusco salía para no regresar hasta altas horas de la madrugada. Esbozaba sobre el pergamino ideas que venían a mi mente de forma inconexa. Algunas veces un verso, otras un rípio, incluso en ocasiones dejaba que mi imaginación divagara a su antojo por los vastos páramos de la épica. Jamás pensé que un día mis escritos pudieran gozar del beneplácito del público. Menos aún de ella.

A medida que los días y las semanas iban pasando, el ambiente pútrido en el que nos movíamos a diario iba infectando el alma de mi maestro. Qué triste sinrazón la del querer y no poder; a menudo regresaba a casa con la mirada perdida en sí mismo, con sus pergaminos debajo del brazo y el ánimo encorvado sobre su espalda. Él, que tanto empeño había puesto en aquella aventura, flaqueaba en su voluntad y parecía querer dejarse ir a merced de la derrota.

Pero hay que comer todos los días; ése fue el sino inmutable que me impulsó a cometer un acto del cual, más adelante, tendría que arrepentirme.

Una noche, después que Arelio volviera a nuestro cubiculum, borracho y ahíto de desesperación, colé entre sus papeles una de mis poesías. No era gran cosa, una estúpida oda al amor; palabras que apenas engarzaban las unas con las otras. ¿Quién sabe si el designio de las musas no acabaría por sonreírnos? Fue así como la conocí; Livia, la mayor embaucadora que jamás conoció la Ciudad Eterna, la esposa del Divino Augusto.

Recuerdo aquellos versos como si los hubiera escrito hoy mismo, en el ocaso decrépito de mis días.

Si alguien en la ciudad de Roma
ignora el arte de amar,
lea mis páginas, y ame instruido por mis versos...

Continuaba de igual modo, en rimas de medida más o menos nítida. Hablaban de barcos cuyas velas hinchaba el viento del amor, de remos que herían las límpidas aguas de un mar sereno; un melifluo canto que acabó embriagando el alma de Livia. Aquella noche Arelio regresó con el ánimo renovado. Su semblante tétrico y mortecino había cambiado, se sentó en el suelo y junto al débil fuego del hogar escribió sin parar hasta quedar exhausto. Cuando se durmió repasé sus notas. El mismo estilo rígido y falto de armonía de siempre; suspiré y me dejé llevar de nuevo en alas de la emoción.

-¿Qué valor tiene la palabra? -Declamó Arelio Fusco; parecía el mismísimo Cicerón. Se plantó en mitad del escenario con el cetro en la mano y la mirada perdida en la lumbre de los hachones que iluminaban la escena.
-¿Qué esencia esconde la poesía, capaz de moldear el espíritu? -Aquella noche me había llevado con él. Estaba nervioso y se movía sin parar de un sitio a otro.
-Mis papeles, Ovidio. No olvides mis papeles. -Repetía una y otra vez.
-Quizás esta noche cambié nuestro destino, mi buen Ovidio. La fama me espera a las puertas del anfiteatro. Saldré en triunfo de su mano y Roma entera me aclamará por fin. -Yo sonreí para mis adentros y accedí a acompañarle; la función debía continuar.

El pueblo se acomodaba en graderías de césped; como abejas que acudieran a libar el polen de las flores, hombres y mujeres de toda condición se amontonaban para deleitarse con aquellas palabras declamadas en la noche.

Ella estaba allí, como una diosa -Venus riéndose desde su templo -que se deleitara con tanto placer.

Ya nos marchabamos cuando el pretoriano interrumpió a mi preceptor. Arelio levantó la cabeza; el pelo hirsuto y enmarañado le daba el aspecto de un fauno despistado.
-¿Eres tú el poeta? -Preguntó sin apenas mover su cuadrada mandíbula.
Mi preceptor asintió.
-Acompáñame.

Livia era una mujer elegante, o tal vez la elegancia hecha mujer.

-Dime, poeta. ¿Sabes cuánto daño pueden hacer tus palabras? -Arelio enmudeció. De repente se sentía un ser pequeño, diminuto; sus ojos vivaces miraban alrededor en busca de una salida.
-¿El orador elocuente ha perdido el don de la palabra?, ¿no parecías mudo hace unas horas? -Livia se aproximó como una serpiente, buscando enroscarse entre las piernas de su víctima.
-No sé que quieres decir. Si no te ha gustado mi recital puedo hacer los cambios que desees. Mira, aquí mismo tengo mis papeles.
-No necesito leer tus papeles. Llevó tus palabras grabadas a fuego en mi alma. "Si alguien en la ciudad de Roma..." -Livia deslizó sus dedos entre el vello revuelto que adornaba el pecho de Arelio. No era un hombre atractivo al sexo femenino, pero aquella noche de primavera romana, el triunfo parecía haberlo transformado en el propio Adonis.
-¿Quién es el muchacho que aguarda en el peristilo? -Quiso saber Livia.
-Se llama Ovidio, es mi pupilo. -Como bien había dicho Livia, yo aguardaba a Arelio en el peristilo de la casa, jugando con unos peces de extraños colores que nadaban entre los nunúfares del impluvium.
-Despídelo. Entrégale unas monedas; ya es un muchacho, no le costará hacerse un hombre entre las mujeres del barrio de las meretrices.

Un criado vino a buscarme; ni siquiera abrió la boca. Dejó sobre la palma de mi mano unas monedas de oro, las más grandes que jamás había visto en mi vida, y se marchó tan sigilosamente como había venido.

El cuerpo desnudo de Livia era como un laberinto. Con el lenguaje de los dedos trazó su mensaje en la espalda de Arelio, el cual se estremeció con una mezcla de temor y pasión.

-Recita para mí, poeta. Embríagame con el dulce néctar de tus palabras. -Livia deslizó un murmullo de lujuria en los oídos de mi preceptor.

El vino predispone el ánimo. Y las frecuentes libaciones disipan la maraña de la vergüenza con suma facilidad.

-...la frescura de tu tez y las gracias de tu cuerpo. ¿Habría de enumerar las virtudes que te ensalzan? Antes contaría las arenas del mar... -Arelio Fusco continuó, ebrio ante la desnudez de Livia, herido de pasión y frenado por la mano invisible de la cordura.

La noche se fue deslizando con pereza; Roma, la puta desdeñosa, amaneció. Las aguas del Tiber resbalaban cenagosas y pútridas bajo los puentes. Los que hallaron el cuerpo de Arelio Fusco contaron que tenía una expresión idiota. Yo lloré a mi preceptor como el niño que era, pero más aún lloré por la desgracia que le habían supuesto mis palabras. Oculté el verso envenenado y seductor que le arrojó a lecho ajeno, lo escondí en la memoria y lo enterré bajo cientos de pergaminos que el tiempo fue acumulando sobre su recuerdo. Pobre Arelio Fusco que tan sólo quiso ser poeta, agradar a la puta de Roma con su lírica. Siempre he recordado sus palabras, incluso ahora que el mundo me reconoce como el gran Publio Ovidio. Nunca ames a una ramera, nunca ames a Roma.

Entrevista a Marga Gil de Luna

Hoy tengo el placer de entrevistar a Marga Gil de Luna, pintora profesional y docente afincada en Gijón.

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Gil de Luna

En tu caso, vemos que prácticas la pintura clásica y la primera pregunta que me viene a la cabeza es: ¿puede un pintor que sólo se dedique a este tipo de pintura ganarse bien la vida o sólo unos pocos lo consiguen?


Depende lo que entendamos por ganarse bien la vida, hay que tener en cuenta que no se sabe nunca que ingresos se van a tener, siempre está la incertidumbre de si se venderá o no se venderá. Como en cualquier empresa influyen causas externas como la de la crisis que estamos sufriendo, esto se agrava con el hecho de que los cuadros son un artículo de lujo y por lo tanto prescindibles cuando las cosas no van bien. En mi caso sería imposible vivir de la pintura si no fuera por las clases que imparto. Si bien es verdad que hay pintores reconocidos que viven holgadamente de su obra pero incluso a ellos les afecta la situación actual.

¿Cuando surgió tu interés por la pintura? ¿Es algo que viene de pequeña o fue una vocación más tardía?

Mi interés creativo y por la pintura creo que nació conmigo. Si echo la vista atrás no recuerdo cuando fue la primera vez que cogí un lápiz para dibujar, lo que si recuerdo con nostalgia es cuando, con las pinturas del colegio, pintaba las paredes, las puertas, las mesas, etc. de casa de mis padres y de cómo se enfadaba mi madre.

¿Qué formación has recibido, o has sido más bien autodidacta?

Estudie en la Escuela de Arte de Oviedo, también me forme como ceramista. A partir de ahí comienza una etapa autodidacta, me documente con libros sobre dibujo, color, composición, etc. y como no con las obras de los grandes maestros de la pintura con los que siempre aprendes cosas nuevas. Pero para mi lo más importante es pintar y pintar, sentir, experimentar, hacer y deshacer, fracasar y aprender del fracaso y por supuesto disfrutar de todo este proceso.

¿Crees que en líneas generales se valora lo suficiente, a nivel institucional, la creación artística en este país o por el contrario crees que el hueco profesional está limitado a unos pocos?

Indudablemente esta limitado a unos pocos. El éxito o el fracaso en el mundo del arte no sólo depende de la calidad de las obras realizadas sino de a quien conozcas, con quien te relacionas, de que posibilidades económicas dispongas para pagar exposiciones en salas de arte y así ir haciéndote un nombre y dando a conocer tus cuadros. Mención aparte merecen los críticos de arte capaces de encumbrar o denostar a un artista en función de intereses que nada tienen que ver con el arte.

Y a nivel de la gente de la calle, ¿crees que se valora lo suficiente?

Te encuentras todo tipo de gente, hay quien no valora la obra de un artista y piensa que su valor es el mismo que el de una lamina que se compra en un bazar y hay personas con mayor sensibilidad respecto al arte que si valoran las obras y que incluso pagan un cuadro a plazos con tal de poseer esa pieza que les ha gustado.

¿Has expuesto en alguna galería? En caso que así sea, ¿qué nos puedes contar acerca de tu experiencia?

Nunca he expuesto en una galería principalmente por el costo que acarrea, no tengo experiencia al respecto.

¿Qué opinas del arte contemporáneo? ¿Crees que la mayoría merece la pena o que entre las piezas de muchos museos se puede encontrar bastante fraude?

Es un tema bastante controvertido, demasiado fina la línea entre lo que es arte y lo que parece tomadura de pelo. Un ejemplo: en una visita que realice al Guggenheim me encontré en una de las salas dos obras digamos… peculiares, una era una pecera mediada de agua con unos balones de baloncesto dentro, otra era una estantería metálica con varias enceradoras. ¿Arte? El hecho de estar donde estaban parece decir que si lo son, pero si esas mismas “obras de arte” te las encuentras en el desván de una casa solo serían trastos. Es famoso el video que se difundió en una cadena de televisión sobre un experimento en Arco (Feria de arte contemporáneo) y el cual se puede ver aquí: ¿Qué es arte?

También puede venir al caso este artículo en el que además son los mismos críticos que encumbraron al artista los que ahora descalifican su obra en los términos más duros:

Damien Hirst: ¿Qué es arte?

Que cada uno opine libremente…


Veo que realizas encargos a medida, sobre todo retratos... ¿cómo te motivas ante obras de este tipo, es decir, más fruto de la obligación profesional que de la inspiración?

Principalmente sigo una regla fundamental que es parte de mi forma de ser: cuando hagas algo, hazlo lo mejor posible. Es cierto que no hay creatividad en un retrato, pero si que puedes disfrutar con la composición, con la manera de cada artista de interpretar, de dejar en definitiva tu propia impronta pues el retrato no se trata sólo de que la persona se reconozca sino que lleva mucho de cómo plasma cada artista lo que esta viendo. Es sin lugar a dudas, el retrato, una disciplina de gran dificultad. No todo el mundo hace retratos, hay que saber plasmar la esencia de la persona que se esta retratando.

En tu página web veo que has pintado algunas copias de Renoir, por lo que supongo que es uno de tus pintores favoritos... ¿qué otros te han servido como referencia o, simplemente, admiras aunque su estilo se aleje del que practicas?

Como ya comente de los grandes maestros siempre aprendes cosas nuevas. Admiro y me han servido de referencia muchos grandes pintores por distintas cosas:
Renoir por su pincelada, El Bosco por la simbología de sus obras, Cezanne por el color, Antonio López por la perfección en el hiperrealismo, Vermeer por las tonalidades, Sargent por la temática, Van Gogh por su fuerza y así podría seguir hasta completar una larga lista. Siempre te quedas con alguna influencia de todo lo que observas de los grandes de la pintura independientemente del estilo pictórico que representen.

¿Si pudieses escoger un museo donde exponer tú obra cual sería?

Sin duda en el Prado, tanto por la importancia del museo como por una acto puramente reivindicativo. Siempre me ha llamado la atención la escasa obra expuesta de mujeres pintoras. Si buceamos un poco en la historia del arte nos encontramos con grandes artistas mujeres que incluso en su época han sido más reconocidas que sus contemporáneos masculinos y que hoy día ha quedado en el olvido para la mayoría. Desde mi blog intento rescatar esas figuras desconocidas, aunque es de creación reciente ya podemos ver algunos ejemplos:

Mujeres Artistas

¿Cuando planteas una obra, la planteas de un modo meramente figurativo o intentas darle un mensaje o interpretación concreta un poco más allá de lo que allí hay dibujado?

En unas obras el mensaje es más claro que en otras pero siempre reflejas sentimientos, estados de animo, experiencias que has vivido, etc. Si estas alegre y optimista se refleja en el colorido, en el tema elegido, incluso en la pincelada; mientras que algunas obras son mas intimistas, de ahí salen los bodegones, rincones, coloridos más tenues, más oscuros. Es siempre parte de ti lo que reflejas en cada obra.

¿Cuando se te ocurren las mejores ideas? Es decir, ¿hay algún momento más proclive a que te llegue la inspiración?

La inspiración llega sin aviso, sin respetar estados de ánimo, compromisos sociales, día, noche… Se hace incluso difícil convivir con un artista ya que cuando una idea te llega sientes la necesidad de plasmarla y todo lo que te limite te molesta e irrita, ya sea ir a trabajar (en mi caso dar clase), tener un compromiso familiar, etc.

¿Qué método sigues para descartar ideas que en un principio te habían parecido buenas?

No tengo una metodología, el bombardeo de ideas es constante y algunas simplemente las descartas porque otra la sustituye con más fuerza.

¿Crees que en un artista a día de hoy cuenta tanto su obra como el personaje que crea alrededor de él? Es decir, ¿para ser un artista reconocido se debe ser un personaje histriónico?

Para nada, si es cierto que suele ser gente distinta por su creatividad, por la manera de entender y ver lo que le rodea o por su forma de vida que el resto ve diferente. Pero cuando se llega al histrionismo no es más que una fachada, “ir de pintor” como si hubiera que cumplir con un estereotipo. Quizá a alguno le funcione pero tiene que ir unido a otra serie de factores ya comentados, a quien conozca, disponibilidad de dinero, relaciones, etc. si estos factores no confluyen esa fachada solo sirve para que le vean como una parodia.


Aunque te dediques a la pintura... ¿qué relación crees que existe entre el diseño y el arte?

Están relacionados en cuanto a la creatividad si bien a mi entender la diferencia radica en las limitaciones del diseño en función de su contexto, en el diseño por ejemplo de coche, edificios, interiores, publicitario etc. tiene unas limitaciones en cuanto a la aerodinámica, requisitos arquitectónicos, medidas, etc. mientras que en el arte estas barreras desaparecen.

¿Qué opinas de las nuevas tecnologías a la hora de crear? ¿Crees que la ayuda que suponen los programas informáticos pueden restar valor creativo a una obra?

Creo que cada técnica artística tiene su lugar. Hay obras digitales muy buenas, si es cierto que a nivel personal opino que hay un plus en toda obra realizada a mano, a mi entender el contacto con la obra es mayor, sin menospreciar como digo las nuevas tecnologías con las que se pueden hacer cosas hasta ahora impensables. De todas formas poco tiene que ver con la pintura, otra cosa es intentar copiar una técnica pictórica por medios informáticos , en ese caso si que pierde su valor como obra de arte. Cualquier obra de este tipo se puede duplicar exacta las veces que se quiera mientras que una pintura es única. Ni siquiera el mismo autor conseguiría hacerla exactamente igual.


¿Te duele desprenderte de una pieza que has vendido?

Por supuesto, cada obra que realizo lleva una parte de mi, son mis creaciones, mis hijos y siempre duele desprenderse de ellas.

Entre toda tu obra, ¿qué trabajo destacarías? ¿cuál es tu favorito?

Un cuadro titulado “La jaula de Oro” realizado hace algunos años y que lleva más de mi que el resto, realizado en una etapa complicada de mi vida es un reflejo de mi, en él plasme una difícil situación y supuso un punto de inflexión en mi vida.

¿Sueles visitar algún portal de arte por la red? Si es así, ¿cuál?

Pues entre una cosa y otra no me queda mucho tiempo pero si que frecuento dos principalmente:
Locos por el arte, un estupendo foro donde hay artistas noveles y mas experimentados de distintas disciplinas y que recomiendo.

Agregarte, un sitio donde los artistas exponen sus obras en unas galerías virtuales y que es muy ameno de visitar y conocer muchísimas tendencias y estilos.

Para terminar, ¿además de tú página web tienes algún blog donde te podamos seguir?

Si, en el le doy cabida a diferentes temas, tanto de arte como de ocio, cine, música, noticias de arte, biografías de grandes maestros, humor (que no falte), libros, etc.

La dirección es www.gildeluna.com/blog , también se puede acceder desde la web.

Aprovecho la ocasión para agradecer a mi marido Jorge la realización tanto de la página web como de los aspectos más técnicos e informáticos del blog sin los que no sería posible ninguna de las dos cosas.

Bar Codes (1/3): Love Code

Y hoy toca otro stencil propio. La pieza que presentamos al concurso de backseries, esta vez pintada sobre lienzo:

"Love Code"