Seguimos sumando madera al blog. Tras la muerte por inanición de mi blog de cine, voy a incluir una sección de crítica cinéfila en éste. Las razones son básciamente dos.
La primera, el cine no deja de ser arte y, posiblemente, sea el tipo de arte con el que más familiazamos estemos (aunque más que con finalidades artísticas mucho de lo que termina en las grandes pantallas son más bien productos de consumo).
La segunda razón recae en el hecho de que aún sigo viendo películas, pero bastante menos a menudo, por lo que no me da para actualizar con una frecuencia apropiada el otro blog y en caso de colgarlas ahí creo que nadie las iba a ver, pero creo que sí que pueden tener un espacio aquí, además de aportarme entradas nuevas.
De modo que he decidido mudar las mejores críticas (las mejor valoradas en filmaffinity) a este blog, e ir incluyendo las que haga nuevas de hoy en adelante (lo siento, en esas no habrá control de calidad ;-).
Empecemos pues con: The Spirit.
La primera, el cine no deja de ser arte y, posiblemente, sea el tipo de arte con el que más familiazamos estemos (aunque más que con finalidades artísticas mucho de lo que termina en las grandes pantallas son más bien productos de consumo).
La segunda razón recae en el hecho de que aún sigo viendo películas, pero bastante menos a menudo, por lo que no me da para actualizar con una frecuencia apropiada el otro blog y en caso de colgarlas ahí creo que nadie las iba a ver, pero creo que sí que pueden tener un espacio aquí, además de aportarme entradas nuevas.
De modo que he decidido mudar las mejores críticas (las mejor valoradas en filmaffinity) a este blog, e ir incluyendo las que haga nuevas de hoy en adelante (lo siento, en esas no habrá control de calidad ;-).
Empecemos pues con: The Spirit.
Madre mía, vaya despropósito de película. Des del primer momento se ve claro que quien está detrás de la cámara no es un director.
La película no tiene sentido del ritmo alguno, el montaje es atropellado llegándose a pisar dentro de una misma escena. Abusa de los planos cortos y la cámara lenta, de los primeros planos y los diálogos a cámara, de la voz en off cargante y ampulosa. La dirección de actores es pésima, muy posiblemente por culpa de tener que actuar delante de una pantalla verde dirigidos por un patán.
Los soliloquios que rompen la coherencia de las escenas, que seguramente deben quedar geniales en el cómic, en la película parecen simplemente un pegote. Los diálogos son completamente falsos y la historia no atrapa en ningún momento al espectador. Y, lo peor de todo, el héroe no llega a resultar en ningún momento carismático así como los villanos.
Los actores desfilan por la pantalla dando vida a unos personajes de cartón piedra, unos personajes cuyo trasfondo o es inexistente, o, cuando nos lo muestran, termina resultando absurdo.
En definitiva, adolece de todos los defectos que padecía Sin City, con la diferencia de que Spirit ya no ofrece ninguna innovación y que en esa película al menos había dos directores que sabían de lo que iba el asunto tras la cámara.
Le pongo un dos, porque los primeros veinte minutos son incluso peores que lo que acabo de describir, por lo que la película hubiese podido ser incluso peor, y bueno, también le pongo un dos porque al menos el señor Miller tiene la decencia de filmar en todo su esplendor el culo de la Mendes y el escote de la Johansson, sin duda alguna, lo mejor de la película (el culo y el escote, no las actrices).
Lo dicho, señor Miller, esto no es un cómic y está bastante claro que usted no es un director. Y como dice el refranero, que seguro es más sabio que yo: Zapatero a tus zapatos.
La película no tiene sentido del ritmo alguno, el montaje es atropellado llegándose a pisar dentro de una misma escena. Abusa de los planos cortos y la cámara lenta, de los primeros planos y los diálogos a cámara, de la voz en off cargante y ampulosa. La dirección de actores es pésima, muy posiblemente por culpa de tener que actuar delante de una pantalla verde dirigidos por un patán.
Los soliloquios que rompen la coherencia de las escenas, que seguramente deben quedar geniales en el cómic, en la película parecen simplemente un pegote. Los diálogos son completamente falsos y la historia no atrapa en ningún momento al espectador. Y, lo peor de todo, el héroe no llega a resultar en ningún momento carismático así como los villanos.
Los actores desfilan por la pantalla dando vida a unos personajes de cartón piedra, unos personajes cuyo trasfondo o es inexistente, o, cuando nos lo muestran, termina resultando absurdo.
En definitiva, adolece de todos los defectos que padecía Sin City, con la diferencia de que Spirit ya no ofrece ninguna innovación y que en esa película al menos había dos directores que sabían de lo que iba el asunto tras la cámara.
Le pongo un dos, porque los primeros veinte minutos son incluso peores que lo que acabo de describir, por lo que la película hubiese podido ser incluso peor, y bueno, también le pongo un dos porque al menos el señor Miller tiene la decencia de filmar en todo su esplendor el culo de la Mendes y el escote de la Johansson, sin duda alguna, lo mejor de la película (el culo y el escote, no las actrices).
Lo dicho, señor Miller, esto no es un cómic y está bastante claro que usted no es un director. Y como dice el refranero, que seguro es más sabio que yo: Zapatero a tus zapatos.












Tenía un montón de ganas de verla, porque soy un fanático del cómic de Eisner. Todo cambió la noche en la que vi el "Cómo se hizo..." Ni falta hace decirte que se me quitaron las ganas. ¡Ains! :-)
ResponderSuprimirY yo que la vi en el cine, con retraso, en su estreno (ergo invierno) y sin calefacción... para exigir que te devuelvan el dinero.
ResponderSuprimir