La ola

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Cuando me crucé por primera vez con esta película por la red pensé: "Un planteamiento interesante, pero tiene todos los números para ser un truño". Poco después empecé a oir voces que hablaban bastante bien de la ella junto con unas pocas que la defenestraban. Mi opinión no canvió, seguía pensando que sería un truño, pero el hecho de oir hablar bien de ella junto al hecho de que el director era Dennis Gansel que nos había ofrecido un producto más que competente y sobre todo muy sobrio con Napola, además de descubrir que esta película está basada en hechos reales sucedidos en un instituto de California, hicieron que le diera una oportunidad. Y ha merecido la pena.

La película sigue adoleciendo de los mismos defectos que le aprecie a este director en Napola. Historia con una estructura muy definida donde cada personaje cumple una función y responde a un estereotipo, lo que hace que el espectador experimente una sensación de simplez, de falta de matices. Un pulso firme que hace que la historia mantenga un buen ritmo, pero que parece no dejar hueco a la sorpresa. Y una sensación de factura demasiado mecánica y convencional que da a la película una apariencia de telefilm.

Pero más allá de todos esos defectos de forma, a diferencia de Napola, esta película sí que asume riesgos. Primero en plantear una historia tan delicada y cuya verosimilitud el espectador pondrá constantemente en entredicho. Y segundo por optar por adaptarla a una estructura tan asociada a productos mainstream como es las películas sobre adolescentes, centrandose en los mismos temas de siempre y respetándo tanto los cánones, hecho que de jugar mal las cartas podría restar aún más verosimilitud a la historia.

Y como en Napola Gansel consigue dotar a esta película de un aspecto sobrio, serio y verosímil, o, al menos, coherente. Traza con pulso firme como "La ola" puede abrirse hueco entre esa comunidad de estudiantes. Como más allá de lo que uno pueda pensar a título individual el sentimiento de comunidad y de grupo puede arrastrarle.

El hecho de tratar con estudiantes de instituto, mentes en proceso de formación y por lo tanto más manipulables, junto con el hecho de presentar una historia sin extremismos o situaciones excesivas (aunque a título personal yo hubiese eliminado toda la movida que se produce de noche con las pegatinas) hace que el desenlace final, aunque alguien pueda considerarlo excesivo y sobre todo efectista, resulte convincente.

Una buena película que no es redonda, pero cuyos pequeños defectos se le pueden perdonar viendo el rigor con el que se ha tratado una historia que, recordemos, tiene su base de realidad.


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Napola
Good
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1 comentarios:

  1. La tendré presente. Gracias por toda la información que has expuesto. Interesante. Saludos

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